
Hoy voy a estar un poco reflexiva porque el tema a tratar no es un tema en el cual os ayudemos a cómo conseguir financiación o formación gratuita, ni cómo encontrar al mejor trabajador sino más bien a cómo lograr que no se discrimine a nadie por razón de su físico o de la discapacidad que pueda tener.
En principio, el propio discapacitado sabe de lo que es capaz y de lo que no es capaz. Sabe bien cuáles son las limitaciones de su cuerpo y aunque a veces intente hacer algo a lo que no está acostumbrado, lo cierto es que cuando no puede hacerlo no se avergüenza al decir que no puede.








