El jefe ideal
Muchas veces uno de los motivos por los cuales pensamos en emprender un negocio es para así carecer de un jefe que, hablando en plata, “nos mangonee” y tengamos que hacer todo lo que nos pide.
Es por eso que muchos piensan en su propio negocio, seguido de una idea original que pueda salir a flote con un poco de empuje. Sin embargo, a veces no tenemos en cuenta que, si todo va bien y comenzamos a contratar a alguien, nosotros seremos el jefe y, como nos pasó a nosotros, querremos un jefe bueno, amable, no uno que no deje de meterse con nuestro trabajo.










