
Hace unos días saltó una noticia cuanto menos sorprendente que nos hablaba de un restaurante que, en lugar de cobrar a los clientes, eran éstos los que daban la voluntad al propio restaurante (algo parecido a lo que ocurre en las iglesias cuando tienes que dar un donativo).
Sin embargo, no os creáis que es un restaurante de baja calidad o que lo que ofrecen es poca cosa, al contrario, se trata de la cadena de restaurantes Little Bay, quienes, durante el mes de febrero, no darán la cuenta del menú o de aquello que nosotros consumamos sino que pagaremos lo que nosotros queramos (o eso es lo que disponen).
En palabras del director de la cadena de restaurantes, Peter Ilic, “Es enteramente a la voluntad del cliente. Pueden darme 100 libras o un penique. Todo lo que pido es que me paguen lo que consideren que es el valor de la comida y del servicio”.
La verdad es que es un ejemplo ingenioso para hacer frente a la crisis aunque seguro que piensas que no ha debido de ganar mucho, sino más bien perder.
Pues bien, hasta ahora llevan ganados un 20% más de lo que ganarían si presentaran la cuenta al final de la comida.