
Es posible que ahora estés sin trabajo y hayas pensado en montar un pequeño negocio para entretenerte y ver si así puedes salir adelante y ganar algo de dinero. Es posible que seas capaz de hacer algo especial que muy pocos pueden hacer o es una pequeña innovación que se te ha ocurrido y crees que puede funcionar.
Pero antes has de pararte y pensar. Pensar, por ejemplo, en que tienes que ver antes que nada el hecho de que, para montar un negocio, aunque éste sea pequeño al principio, requiere de un capital mínimo y de una serie de trámites, algunos de ellos de pago, que, quizás, no puedas llevar a cabo en estos momentos.
Quizás pienses que puedes hacer las cosas en principio “sin papeleo ni problemas” pero a la larga eso te va a hacer falta y si sólo sacas el dinero suficiente para seguir adelante en tu negocio lo más probable es que, después, tengas dificultades para cumplir las condiciones que te van a pedir cuando comiences la empresa (con papeles).
Además, también corres el riesgo de que tu idea puedan pisártela, así como tu servicio, ya que tú no estás registrado en ningún sitio, y otro puede llegar, crear la empresa y decir que es el primero, aunque sea mentira, pero en realidad, y bajo el registro, sería la primera empresa, con lo que perderías “poder” de marketing ante esto.
¿Qué hacer entonces? Montar un negocio no es algo que se pueda decidir en un día. Hoy en día se necesita tener un buen colchón salarial para hacer frente a los gastos que genera una pyme (o una micropyme) y si ya se anda mal de dinero y no se puede invertir en estos momentos quizás no sea lo más adecuado, aún a pesar de las ayudas que puede haber (que nunca llegan a tiempo).