
Con la crisis sabes que muchas de las pymes, algunas con varios años de historia y un fuerte pasado, han tenido que echar el cierre debido a que no hay trabajo y los gastos no se reducen, siempre hay que estar pagando cosas.
Algunas veces es más fácil, y más cómodo para el bolsillo, cerrar antes que seguir en activo, debido a que los gastos siguen ahí.
Pero quizás lo que no sepas es que las pymes inactivas también tienen obligaciones. No por sólo cerrar el local está todo arreglado y ya no hay nada que hacer; al contrario.
Las obligaciones que aún hay que cumplir y que, salvo que la pyme esté dada de baja, tenemos que seguir rigurosamente son:
- Presentación del impuesto de sociedades, en este caso como empresa inactiva.
- Realización del depósito de cuentas y legalización de los libros de la empresa.
Por supuesto, si no se realiza alguna de estas obligaciones las multas y recargos son elevadas (por no decir muy elevadas) y a menudo es más fácil dar de baja una empresa (que también cuesta dinero) que mantenerla inactiva.