Inteligencia Emocional


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Hablar sobre Inteligencia Emocional es algo que nos ocuparía, si profundizáramos en ello, varias horas o días, varios artículos en definitiva. La Inteligencia Emocional en la Empresa, aunque para muchos puede parecer algo desconocido, se lleva a cabo en el día a día sin siquiera darte cuenta del mismo.

Así, una definición dada por Goleman, uno de los autores que más ha escrito sobre la inteligencia emocional, sería: “El término inteligencia emocional se refiere a la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos, los sentimientos de los demás, motivarnos y manejar adecuadamente las relaciones que sostenemos con los demás y con nosotros mismos. Se trata de un término que engloba habilidades muy distintas-aunque complementarias-a la inteligencia académica, la capacidad exclusivamente cognitiva medida por el cociente intelectual…”

En este sentido la inteligencia emocional no sería similar a la empatía,que es ponerte en el lugar de otra persona, sino que va más allá de eso, trata de mantener unas relaciones basadas en los sentimientos, en la motivación, etc. para poder llegar a relacionarte con las personas a otro nivel, no sólo el profesional o el personal sino también el emocional.

En una empresa la inteligencia emocional también está presente. Quizás sea más difícil verla en puestos de mayor rango y en empresas muy grandes pero sabes que hay jefes que son capaces de entender los problemas por los que pasan las personas y les ayudan en todo lo que pueden. Esa es una fase de la inteligencia emocional ya que, como sabes, si tú como trabajador estás contento, entonces vas a motivarse más y a rendir más en el trabajo.

Entre las capacidades emocionales que puedes encontrarte en una empresa están: Iniciativa, afán de éxito, adaptabilidad, influencia, liderazgo de equipos, empatía, responsabilidad, etc.

Otro de los autores que han comentado respecto al tema de la inteligencia emocional, Ryback, aportó el llamado “Los diez atributos de la inteligencia emocional ejecutiva”, diez principios que vienen a establecer las bases de la inteligencia emocional en una empresa. A este respecto, los principios son:

La actitud libre de juicios de valor: Discriminación cero. Este principio se refiere a aceptar a cada persona por lo que es, no pensar que se es superior o que por tener un pasado o un físico (o cualquier otra variante) es mejor o peor.

La perceptividad: Ayudar a los demás a ser objetivos consigo mismos. Esto sólo lo otorga la experiencia y la sabiduría. A veces, cuando hay que explicarlo con pocas palabras, se dice que uno ha de ser objetivo con todo el mundo y más aún con uno mismo. De esta manera puedes ver los errores y los aciertos que tienes, tanto los demás como tú mismo.

La sinceridad: Ante todo, honradez. Esto quizás es algo más difícil porque los seres humanos tendemos a ser mentirosos, pero si se logra una sinceridad y una relación más allá de las mentiras habremos dado un gran paso.

La presencia: Asumir responsabilidades. Se refiere a hacernos cargo de los problemas que nosotros podamos causar o sean responsabilidad nuestra.

La relevancia: Apoyar a los demás. Relacionado con los anteriores, se refiere a ser capaces de poner la mano en el fuego por otra persona sabiendo que lo que dice, hace o plantea es lo mejor o la verdad.
La expresividad: La comunicación. En este sentido es la comunicación que, como sabes, no existe sólo la verbal sino que entra mucho en juego la comunicación gestual, algo que hoy en día está empezando a tenerse en cuenta.

El apoyo a los demás: Fomentar las relaciones entre personas. Básicamente son las relaciones que se han de formar entre las personas que no tienen por qué ser personas de un mismo nivel en la empresa.

La audacia: Un problema= Un reto. Aquí entra en juego tu capacidad para ser capaz de ver un problema como un reto al que tienes que encontrarle la solución más rápida y viable, siempre y cuando sea la mejor, haciendo frente a

El celo: Liderazgo único. Este punto quizás es uno de los más difíciles de cumplir. Ser capaz de hacer frente a los problemas y sentirte involucrado en la empresa y con los trabajadores que te rodean es algo complicado pero, si se consigue, puedes llegar a ser uno de los mejores líderes en tu empresa.

La confianza en si mismo. Si uno tiene confianza en sí mismo transmite paz y tranquilidad porque los demás ven que no hay problemas o que éstos se solucionan fácilmente lo que hace que se animen por trabajar en una empresa así.

Siguiendo estos principios se logra conseguir solidez en la empresa, algo que, para las pymes, puede llegar a ser muy  importante porque nos aporta un beneficio que, de lo contrario, no podríamos encontrar.Además, también nos permite sacar el máximo partido a aquello que tenemos, ya sea trabajadores o productos.

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