
Siguiendo con el tema de la planificación de los recursos humanos, muchos pueden pensar que este concepto tan importante sólo puede ser llevado por un profesional de recursos humanos y que una persona normal no puede hacerse cargo del mismo pero no es verdad. Quién mejor que el propio creador de la empresa, que conoce la misma desde una punta a otra, para realizar este tipo de trabajo.
Si es cierto que al principio planificar una empresa puede dar miedo, más aún transcribir todo lo que sabemos a un papel eliminando aquello que no nos interesa y, sobretodo, también dejando a un lado la parcialidad para intentar se lo más objetivos posibles (de ahí un motivo por el que a la hora de planificar se utilicen servicios externos, para mostrar imparcialidad en las decisiones).
Sin embargo, si sabes ser objetivo, aún cuando es tu empresa y vas a analizar datos, entonces estás preparado para llevar a cabo el trabajo.
Para eso lo que has de saber es que una planificación se lleve a cabo a través de varias fases. No es necesario que todas ellas se cumplan a rajatabla y que estén al 100% elaboradas ya que siempre estarán en continuo cambio y no nos servirán para mucho tiempo.
Estas fases son:
- Fase de análisis o diagnóstico. Se trata de obtener información sobre la empresa, los trabajadores, el organigrama, funciones, etc. Con esta recogida de información se intenta saber lo que tiene la empresa y de lo que carece, algo que muchas veces obviamos y que es muy importante.
- Fase de previsión de la organización en el futuro: Normalmente la previsión se hace a corto y medio plazo, nunca a largo plazo y en esta fase de lo que se trata es de preveer cómo va a comportarse la empresa de seguir con los datos que se están obteniendo en el presente.
- Fase de programación: Se suele hacer de 3 a 5 años donde se programa y ordena por prioridades lo que se va a hacer (en cuanto a selección, formación, despidos, promociones, etc.)
- Fase de ejecución o realización.
- Fase de control.