La cultura organizacional en las empresas ha ido evolucionando a lo largo de los años y desde luego no es lo mismo una empresa de 1979 que una empresa del 2011, más que nada, no solo por el desarrollo que tenemos, sino también por la cultura y los valores que les damos.
Hoy en día la cultura se basa en una serie de puntos a tener en cuenta para poder valorar positivamente la cultura organizacional y que ésta sirva lo mejor posible a la empresa.
Así, hay que:
- Acostumbrarnos a apoyar la diferenciación. Es decir, no todos somos iguales, eso lo sabemos. Pero si logramos aceptar esas diferencias y el hecho de que cada uno es diferente y aporta cosas diferentes a la empresa saldremos ganando.
- Visión más global. Antes la visión de las empresas iba solo hacia lo que se veía en la empresa y a su alrededor. Sin embargo, hoy en día hay que mirar más allá.
- Aceptar responsabilidades. Muchas veces esto motiva a la gente.
- Desarrollar la capacidad para asumir riesgos. Por ejemplo, si uno asume responsabilidad ha de saber que pueden ocurrir riesgos que hagan que lo que ha planeado no sea lo mejor. Por eso ha de ser capaz de asumir esos riesgos.
- Desarrollar una capacidad autocrítica y de escucha hacia los demás. Es algo así como empatizar con los demás, saber y conocer a todas las personas con las que se trabaja.
- El mundo actual ya no es blanco o negro. Hemos de ser conscientes de que ahora mismo no todo es de un extremo o de otro, que hay muchos caminos y variantes a tomar y que cada uno ha de saber hacia dónde ir.
En base a estas premisas bien podríamos lograr que nuestra empresa vaya hacia delante.
Vía: Revista Emprendedor.
