Muchas veces te hemos hecho hincapié en que la publicidad es uno de las cosas que más tienes que tener en cuenta porque es como mejor se llega a las personas, no solo con la publicidad en diarios, correos, etc. sino también en internet.
Sin embargo, has de tener en cuenta que la publicidad a menudo puede ser considerada ilícita, es decir, un tipo de publicidad que atenta contra la dignidad, es engañosa, desleal y subliminal. Esa publicidad le daría una fama negativa a nuestro negocio y además está penalizada por las leyes.
La Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad, define la publicidad como “toda forma de comunicación realizada por una persona física o jurídica, pública o privada, en el ejercicio de una actividad comercial, industrial, artesanal o profesional, con el fin de promover de forma directa o indirecta la contratación de bienes muebles o inmuebles, servicios, derechos y obligaciones“.
Existen cinco tipos de publicidades ilícitas que son:
1.- La que atenta contra la dignidad de las personas o vulnera los valores y derechos de la Constitución y concretamente en lo que se refiere a la infancia, la juventud y a la mujer.
2.- La publicidad engañosa, que es aquella que induce o puede inducir a error a sus destinatarios.
3.- La publicidad desleal, que es la que por su contenido, forma de presentación o difusión provoca el descrédito, denigración o menosprecio directo o indirecto de una persona o empresa de sus productos, servicios, actividades o de sus marcas, nombres comerciales u otros signos distintivos. Aquí es donde entraría la publicidad comparativa (de esta tenemos muchos ejemplos).
4.- La publicidad subliminal. Es definida por la ley como aquella que, mediante técnicas de promoción de estímulos de intensidades fronterizas con los umbrales de los sentidos o análogos, pueda actuar sobre el público sin ser conscientemente percibida (por ejemplo la que se ve en las series de televisión, aunque creo que ese tipo de publicidad está exenta).
5.- La que infrinja lo dispuesto en la normativa que regule la publicidad de determinados productos, bienes, actividades o servicios.
